Círculos de Mujeres. ¿Qué son y porqué nos sanan?




Nos re-unimos en Círculo, como las mujeres siempre hicimos a través de los tiempos. Nos reunimos de nuevo para contarnos, cuidarnos, apoyarnos, sanarnos, cantarnos y danzarnos… Reavivando la Magia que emerge de nuestro encuentro. Recordando a través de la forma y la energía de lo circular que Somos Una.

El Círculo nos despierta la Memoria de la relación Horizontal y Femenina. Esa “vuelta a casa” que tanto anhelamos. La Memoria de nuestras ancestras calentándose y compartiendo al cobijo del calor y la seguridad del fuego. Sigue latiendo dentro de nosotras y nos invita a su encuentro pues al Círculo son y somos bienvenidas. Juntas recuperamos esa parte tan vital en nosotras que estaba esperando a ser nutrida. Despertando la red de sororidad que tejemos cuando nos recordamos hermanas, hijas de la misma Gran Madre, la Diosa, la Madre Naturaleza.

En el Círculo todas tenemos nuestro espacio, un espacio igualmente importante. Lo que cada una aportamos lo es y es igualmente respetado, aceptado y contenido por el resto de mujeres. Es por esto que en el Círculo nos permitimos soltar la lucha, el miedo, el juicio y el prejuicio… las corazas que sencillamente desde la conciencia de la unión no necesitamos. Nos permitimos sentir la confianza para abrirnos a amarnos y ser amadas como somos y por lo que somos, tal y como abrazamos al resto de las mujeres y a nosotras mismas a través de ellas. 

Cada Mujer nos muestra un reflejo de lo que somos, de nuestras luces y de nuestras sombras. De lo que ya aceptamos de nosotras mismas y lo que aún podemos permitirnos ver y abrazar para dejar ir o bien traspasarlo para encontrar el gran regalo que albergaba. Unimos así el poder de la intención del Círculo para la sanación de cada una de nosotras. Sabemos que lo que sanamos una lo sanamos todas, y a través de nosotras todas nuestras relaciones. Contamos y cantamos para elevar juntas nuestro rezo, el de cada una y el de todas a través de ella. La Palabra desde esta conciencia y respeto retoma el lugar sagrado que le corresponde.


Bienvenidas, siempre. 
Texto: Esther Santiago Hernández.
Muy pronto os contaré más en mi nueva web www.esthersantiago.com

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