Lo único que nos puede separar de nuestros sueños es la ignorancia



"La vida sabe hilar bien los acontecimientos, solo hay que confiar en ella y entregarse al proceso. La sabiduría vital teje los hilos con armonía y perfección, siempre.


Cuando Esther apareció en mi vida, me encontraba en un momento de búsqueda, necesitaba algunas respuestas para continuar, las dudas se hacían pesadas a veces y cuando me hablaron de la terapia con hipnosis no dudé en abrirme a ella, no sólo por lo interesante que me pareció poder conectar y escuchar a tu inconsciente en ese  maravilloso estado hipnótico, sino también porque la persona que me lo recomendaba ya era garantía segura de que algo muy poderoso ocurría en esas sesiones.


El primer contacto con Esther fue determinante, su voz, la fuerza de su mirada limpia y serena transmitía confianza y sosiego, mucha paz. Era como si al verla, desde dentro de mí, sonara una suave melodía de cuna “no pasa nada mi niña, no pasa nada, todo está bien”. Me sentía cuidada y guiada con amor y respeto absoluto.


Cada sesión fue un maravilloso viaje interior, un descubrimiento que ha marcado mi vida desde ese momento, una revelación clara de lo que soy, de lo que somos y de lo que necesitaba entender: confianza. 


Confianza en la vida, en cada una de sus fases, sus procesos de construcción y destrucción, los ciclos de crecimiento. 


Confianza en mi misma, en mi sabiduría interior. Descubrir ese conocimiento tan profundo y tan ilimitado que reside dentro de mí y que salía en cada sesión para ofrecerme guía, luz y amparo en cada momento. Escucharme más, y mejor.


He avanzado de forma increíble en mi vida de la mano de Esther, de mis guías, de mi ser, hemos recorrido un camino precioso. La fortaleza que tengo ahora y con la que afronto la vida es fruto de todo ese proceso y no me caben palabras suficientes para agradecerlo.

Siento unos lazos internos fuertes que me unen por siempre con esta poderosa mujer que apareció en el momento preciso para acompañarme en esta etapa de aprendizaje tan profunda. Mi agradecimiento es inmenso.


Cuando comprendí la fuerza de la naturaleza en estado puro, la plena confianza que debemos tener en la vida, la sabiduría infinita de cada acontecimiento, cuando lo comprendí desde dentro, desde el corazón y no desde la razón, toda mi fuerza resurgió, se desató todo el poder creativo que habita en cada una de nosotras y comprendí con amplitud la fuerza de lo femenino. Finalicé mis sesiones, más fuerte, más serena, más plena que nunca, y con un deseo sosegado pero firme de ser madre, de sentir el poder creador en toda su plenitud.


Esther me guió para que adquiriera en esa última sesión todas las herramientas necesarias para abrazar la maternidad;  me entregué al proceso sabiendo que no había camino mejor que ese, ni compañera más maravillosa que ella. Así fue. Una bellísima sesión de cierre, una gran conexión entre nosotras, y unos días más tardes, la noticia de que estaba embarazada.


Lo único que nos puede separar de nuestros sueños es la ignorancia, desconocer que realmente habitan en nosotros, nos muestran el camino y solo debemos confiar en la vida. La hipnosis me ayudó a ver sin mirar, a escuchar con el corazón y no con los oídos, el susurro siempre sabio de la vida. 


Gracias Esther, de corazón, siempre."
Nerea Huete Lizarazu

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